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lunes, 28 de julio de 2014

La sequía: un fenómeno que puede derivar en desastre



En el año 2011 los cinco países ubicados en el llamado Cuerno de África, sufrieron unas de los peores picos en la hambruna que cíclicamente suele golpear a esas áridas naciones. La sequía se cuenta como el detonante de millones de muertes asociadas a estructuras sociales pobres, gobiernos débiles y un contexto internacional ajeno a la calamidad. En Venezuela la sequía se ha asomado ocasionalmente en nuestra historia pero sus efectos pueden ser dramáticos.


Los embalses siguen en niveles preocupantes, ya reconocidos por las autoridades.

Adelfo Solarte

“En el camino, por el agotamiento extremo, quedaban los cadáveres que otras manos, algo más fuertes sepultaban o, sencillamente, lo hacia la arena cambiante del medanal. Familias enteras quedaron atrapadas en este espacio, sin alcanzar la cadena verde de la sierra, objetivo que auguraba una situación mejor”.
Este párrafo, tomado del blog Ana-Temas, de la comunicadora social Ana María Montero, describe el impacto que tuvo en el estado Falcón  uno de los episodios de sequía más severos que recuerde Venezuela en los últimos 100 años.
“La situación de sequía vivida en el norte de Venezuela aproximadamente entre 1909 y 1912, especialmente en la península de Paraguaná, generó una situación crítica que obligó a muchas personas a emigrar a otras tierras en busca de mejores condiciones de vida”, se cuenta en el referido blog.
El tema de la sequía, y sus efectos, suele pasar desapercibido en un país tropical como Venezuela.
Desde otra nación caribeña, la doctora Ivonne Santiago, de la Universidad de Puerto Rico, considera que en su país – y puede decirse que en nuestra región – “entre todos los desastres (de origen natural), del que aparentemente se está menos consciente está la sequía, aunque es el fenómeno natural que afecta a más personas”.
Por su parte el profesor Gustavo Páez, de la Facultad de Ciencias Forestales de la ULA, de forma sencilla define a la sequía como un período de déficit de lluvia por un prolongado período de tiempo.
Claro está, nuestras sequías venezolanas distan mucho de parecerse o compararse con las que suceden en algunas naciones africanas o incluso en ciertas zonas de Chile. Pero allí está la situación del año 1912 e incluso el reciente período seco que ha disparado las alarmas del sector ganadero y productores de granos en los estados Zulia y Guárico de Venezuela, organizaciones de productores que afirman que el país se enfrenta a una situación crítica.

Estamos secos

Pese a que en inicios del mes de julio el ministro para el Ambiente, Miguel Leonardo Rodríguez, había dicho que la situación de sequía no implicaba ningún escenario de crisis, recientemente, en declaraciones aparecidas en el diario zuliano Panorama, explicó que en próximamente se anunciarán medidas para evitar mayores complicaciones por la situación de sequía en el país.
Textualmente el ministro Rodríguez afirmó: "No queremos alarmar a los venezolanos, pero si queremos informar que estamos en condiciones, no de sequía normal ni moderada, estamos en condiciones de sequía extrema, condición determinada por el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh), esa situación no ha permitido que se recuperen los embalses".
Para el profesor Gustavo Páez el prolongado período seco que viven algunas zonas de Venezuela son el resultado de la interacción sobre nuestro territorio de fenómenos más regionales y globales, tal es el caso del fenómeno de El Niño, que si bien puede generar lluvias intensas en algunas regiones de sudamericana, puede producir efectos contrarios, tal como ha sucedido en Colombia y Venezuela en el último semestre.






Los especialistas afirman que las acciones para evitar los efectos de las sequías deben comenzar antes de que el fenómeno se manifieste.



Cuando no hay lluvias

Algunos consejos para quienes viven en zonas sumidas en sequía, son las siguientes:
Opere la lavadora de ropa sólo cuando esté completamente llena, o ajuste el nivel de agua al tamaño de la carga.  Si va a lavar el carro, utilice una boquilla de cierre en su manguera que pueda ajustarse para un rocío fino. Usar un lugar comercial de lavado de automóviles donde reciclen el agua.
Evite regar en exceso su jardín y solo riegue agua cuando sea necesario.



domingo, 6 de octubre de 2013

REUNIÓN EN CARACAS / Liñayo: debemos hacer con lo poco o mucho que tenemos



Ante representantes de Inameh,  Funvisis, Instituto  Geográfico Simón Bolívar, Protección Civil, Pdvsa, entre otros, el Viceministro para  la Gestión de Riesgos y Protección Civil estableció un  primer encuentro con los “amenazólogos” del país para buscar vías que  logren “instrumentar lo  que ya tenemos  escrito”.





Su trabajo es  caracterizar las amenazas sean éstas hidrometeorológicas, sísmicas, geomorfológicas o tecnológicas. Por ello, en entes como la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis)  o el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inameh) trabajan personas que suelen  denominarse “amenazólogos”, una  forma de entender la naturaleza de su trabajo.
Con  una veintena de estos amenazólogos, el Viceministro para la Gestión de Riesgos  y Protección Civil, Alejandro Liñayo, estableció un primer encuentro en la  sede de Funvisis, el pasado viernes en horas de la mañana.
Según el propio Liñayo la misión del nuevo Viceministerio intenta ser operativa, es decir, ir en  búsqueda de  aplicar acciones concretas a partir del hecho cierto de que  buena parte de lo que debe hacerse  “ya está escrito”, según palabras de Liñayo.
Dijo  que Venezuela es reconocida en Latinoamérica como  un país en el que en la última década se  ha avanzado mucho en materia de gestión de riesgos sobre todo en aspectos vinculados a  la caracterización de las principales amenazas que son las más frecuentes, según la historia y la dinámica social, desde  la perspectiva de los expertos.
Advirtió, sin  embargo, que mientras otros países -  como  el caso de Chile o Colombia – han tomado acciones con menos información disponible que la que ostenta Venezuela – “a nosotros nos toca la misión y responsabilidad de articular esfuerzos para  concretar muchas de las acciones trazadas”.
Sobre este último punto señaló: “Es cierto que es muy importante la producción de más y mejor información técnica a  partir de la disponibilidad datos, para lo cual estoy consciente se deben buscar y aplicar recursos para equipos  y capacitación técnica, pero es más urgente que logremos hacer algo  con lo poco o mucho  que  ya tenemos”.
A la par de lo planteado por Liñayo, los presentes analizaron la situación. Los expertos y especialistas en cada área, además de recordar la importancia  fundamental de que las decisiones se tomen  en base a la disponibilidad de información técnica y científica de alto nivel, estuvieron de acuerdo en el hecho de que  “hay que evitar distraerse con lo urgente  y, sí, ir a lo que es realmente importante”. Al respecto  se aplaudió la conformación, en un tiempo perentorio, de una comisión técnica que logre establecer los canales para el acopio y disposición de toda la información, a la vez que se hagan esfuerzos por convertir la estructura establecida en la Ley del   sector, en una  realidad que permita apoyar las iniciativas que se   están diseñando  para el país en gestión del  riesgo de desastres.


domingo, 21 de julio de 2013

Chacao: un lenguaje común en gestión de riesgos







A finales del mes de octubre del año pasado el Alcalde del municipio Chacao, Emilio Graterón,  se convirtió en la prueba política e institucional de que algo importante estaba pasando en Venezuela con el tema de la aplicación de la gestión integral de riesgos de desastres en las políticas públicas, en este caso municipales.
Por primera vez en la historia un alcalde latinoamericano era reconocido por la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, ente que entregó el premio a Graterón como"Champion Leader" para América Latina de la Campaña Mundial para la reducción de riesgos de desastres 2010-2015 "Desarrollando Ciudades Resilientes: Mi ciudad se está preparando".
Parte de ese reconocimiento se debió  al trabajo de muchos funcionarios que han comprendido que hacer gestión de riesgos no es sólo prepararse para el desastre sino cumplir acciones específicas para atender el riesgo de que tales desastres se concreten.
Johan Prieto, ingeniero geólogo y quien se desempeña como Director Ejecutivo de Protección Civil y Ambiente (Ipca),  del Municipio Chacao, es parte del equipo que intenta lograr mantener un ritmo de atención al tema de los riesgos, que se inició hace un par de años con el apoyo desde Mérida del Centro de Investigación en Gestión Integral de Riesgos (Cigir), ente que ayudó a esta alcaldía a “manejar un lenguaje común en función de la gestión de riesgos”, según palabras del propio Prieto.
Los cambios para lograr que el gobierno de Chacao empezara un tránsito más consciente sobre las implicaciones de la gestión de riesgos, se inició, según explicó Johan Prieto, con un proceso formativo que implicó un progresivo cambio de conducta centrada en el desastre, hacia la comprensión de que no era sostenible una política basada sólo en la respuesta sino que era preciso migrar acciones hacia la prevención y la mitigación efectiva, sólo posible con un cambio global de mentalidad en la estructura funcional de la propia alcaldía.
“Ha cambiado el perfil del funcionario tanto en lo operativo como en lo técnico. Nos hemos formado en los aspectos sobre las amenazas tanto sísmicas, hidrometeorológicas, como geológicas, así como en el reconocimiento de la vulnerabilidad”.
Chacao ha tenido también apoyo de Funvisis y de otras organizaciones que han logrado sumar conocimientos “para incorporar la variable riesgo de forma transversal en las actividades de las distintas direcciones para evitar la construcción social del riesgo”.
Entre esas dependencias que antes no se veían así mismos como actores fundamentales de la gestión de riesgos se cuentan las direcciones de ingeniería municipal, la de gestión urbana, entre otras.