martes, 26 de mayo de 2015

Mérida: terremotos en cuatro tiempos



El terremoto de 1894 fue el último de los grandes ocurridos en suelo merideño. Este dato debería guiar las estrategias de acción presente.

Lo ocurrido cerca del mediodía del 25 de abril de este año en Nepal, conmocionó a buena parte de la humanidad. Un terremoto – magnitud 7.8 -nos recordó que la tierra suele moverse y que sus efectos sobre la superficie dependerán de cuántos hayamos invertido para reducir nuestra vulnerabilidad. Buena parte de esa enseñanza nos las da la historia. De los eventos pasados podemos aprender y tomar conciencia ante los retos del futuro. Mérida tiene que mirar al pasado cuando se trata de entender la real amenaza sísmica.

Adelfo Solarte


Por suerte los terremotos “grandes”, los destructivos, tanto en magnitud como en daños humanos y materiales causados, no suelen ser tan comunes. Pero cuando ocurren son contundentes en reiterar nuestra fragilidad sobre esta capa de tierra que habitamos, la cual, en escala, no es más que la cáscara de un huevo flotando sobre un mar de roca líquida.
Como ejemplo, allí está Nepal. El 25 de abril hubo un terremoto de magnitud 7.8 (algunos servicios geológicos lo midieron en 8.1) que, cerca del mediodía, estremeció ese remoto país y varias naciones cercanas.
El saldo, hasta este momento de mayo, un mes exacto del desastre nepalí, se refleja en 8 mil 617 muertos confirmados, 16 mil 808 heridos, 322 mil 975 personas sin hogar, 130 mil viviendas destruidas y la sorprendente cantidad de 8 millones cien mil personas con necesidad de asistencia humanitaria.
Un dato revelador de lo ocurrido en Nepal es que en el año 1934 ocurrió un terremoto que cobró la vida de 8 mil personas. Es decir, había un precedente concreto.
Los especialistas en sismología afirman que en una región donde en el pasado ha temblado “volverá a temblar”. Ese es un hecho comprobado. También advierten que esos futuros terremotos son un termómetro de la energía que podría esperarse en los venideros eventos. O lo que es lo mismo: si en el pasado hubo un terremoto magnitud 7, esa magnitud puede ser esperada también en el futuro.
En el caso de Mérida, la historia nos ha dejado evidencias claras de la ocurrencia de la menos cuatro terremotos que constituyen la clave para responder a las preguntas: ¿Habrá en el futuro un terremoto en Mérida?...Sí. ¿Puede ser de gran magnitud ese terremoto?... Sí.

Los cuatro grandes

Mencionaremos los cuatro terremotos que no deben faltar en una revisión histórica del pasado sísmico de Mérida como entidad (como estado).

TERREMOTO DE SAN BLAS

Con una magnitud estimada en 7.0, ocurrió a las 3:30 de la tarde del día 3 de febrero del año 1610 ¡Hace más de cuatro siglos! Por supuesto, dado el remoto pasado, los registros de este terremoto no son muchos desde el punto de vista científico e incluso técnico. La información histórica más impresionante del episodio se lee en una crónica de Fray Pedro Simón, quien pasó por la región año y medio después del suceso.
Este terremoto ocurrió el día de San Blas y entre sus efectos más impresionantes se puede comprobar – aún hoy – que movió un volumen de tierra estimado en 15 a 20 millones de metros cúbicos en el flanco sur del páramo de Mariño, cerca de Bailadores.  Hubo alrededor de 60 víctimas, una verdadera mortandad si se toma la escasísima población para ese entonces.

TERREMOTOS DE 1673-1674

Una verdadera tormenta sísmica se desarrolló en Mérida durante el mes de diciembre de 1973 y se prolongó durante el primer trimestre de 1974.
Para la profesora Edda Samudio, en su artículo científico “Conmoción en Mérida andina: los sismos de 1673-74” los sismos ocurridos en Mérida, pero sobre todo los de enero de 1674  “tuvieron especial significación en el deterioro de los paisajes merideños, tanto rural como urbano, contribuyendo al drástico retroceso de su economía y al deterioro del prestigio sociocultural que ostentaba la ciudad en el período señalado”.

EL TERREMOTO DEL JUEVES SANTO

En la obra investigativa de Jaime Laffaille y Carlos Ferrer el terremoto del 26 de marzo 1812 “es uno de los más controversiales de la historia sísmica de Venezuela y todavía, luego de muchos años de estudio, no se sabe a ciencia cierta que pasó realmente en aquellos lejanos días, ya que hubo diversos factores que distorsionaron los hechos relacionados con este evento”.
Más allá de las muchas dudas, sí está claro que el terremoto golpeó con fuerza a Mérida y causó daños severos en Mérida, Tabay y otras poblaciones. No parece que sea el mismo terremoto que afectó ese mismo día a Caracas, y en el que el propio Libertador fue protagonista.
La magnitud: 7.7 para el terremoto en la región de Caracas y una menor magnitud para el caso de Mérida.

EL GRAN TERREMOTO DE LOS ANDES

Según el investigador Emad Aboaasi El Nimer “la noche del 28 de abril de 1894, un movimiento telúrico sacudió al estado Mérida de manera tan intensa, que sus consecuencias devastadoras tuvieron secuelas en Táchira y Trujillo. La historia patria lo registra como el “gran terremoto de los Andes venezolanos”.
Los datos indican que este ha sido uno de los terremotos con mayor cantidad de víctimas fatales en Mérida ya que el registro dio cuenta de unas 342 personas que perdieron la vida y miles de heridos. La mayor cantidad de víctimas ocurrieron en el Santa Cruz de Mora y en general en la zona del Mocotíes.



Accidentes geográficos como el cerro de La Galera, en Tovar, son indicios de colosales eventos asociados al tema sísmico.


Con la gestión podemos


Siendo el escenario sísmico una posibilidad real para nuestra entidad,  hay que construir la Mérida presente y futura de cara a esa realidad geológica. La gestión integral de riesgos de desastres, como estrategia, puede servir de mucho para ajustar nuestra forma de desarrollo a una que se congenie con las condiciones del entorno, y que permita “gestionar” el riesgo sísmico, en este caso concreto.

FUE NOTICIA ESTA SEMANA


COLOMBIA

Desastres dejaron más
de 3 mil muertes en 9 años

En los últimos nueve años murieron en Colombia 3.181 personas por desastres asociados a eventos naturales. Algo así, como si todos los días, desde hace nueve años, muriera una persona en el país por un desastre natural.
El municipio de Sucre, en Sucre, también tiene su récord, ya que reportó que 222.405 personas resultaron damnificadas por inundaciones. Eso quiere decir que sus 21.716 habitantes estuvieron inundados al menos diez veces entre 2006 y 2014.
En contraste, los cuatro departamentos con menor mortalidad se localizan en la Región Amazónica: Vichada, Amazonas, Guaviare y Vaupés, en la medida que registran menor densidad poblacional y los eventos más frecuentes que se presentan son las inundaciones lentas.
Estas son algunas de las cifras que el Departamento Nacional de Planeación, DNP, encontró al depurar la base de datos del reporte de emergencias de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo, y en la que se evidencia, por ejemplo, que la población colombiana que sufrió algún tipo de afectación por desastres de origen natural es equivalente al 26 por ciento. / Nota tomada parcialmente de la página: www.elcolombiano.com/

Colombia lleva un registro del costo en vidas que han representando los desastres.


VENEZUELA

Liceístas expusieron trabajos
sobre física de los sismos

Promoviendo la apropiación del conocimiento científico tecnológico, la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas Funvisis, ente adscrito al Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (Mppeuct), estuvo presente en la exposición de la galería científica “La Física de los Sismos”, que llevaron a cabo estudiantes de 5to año de bachillerato.

La exposición se desarrolló en las instalaciones del Liceo Andrés Bello, ubicado en la Av. México de Caracas, donde los estudiantes realizaron una exposición de maquetas, carteleras y experimentos sobre la física de los sismos basados en ondas estacionarias, resonancia, equilibrio estable e inestable, péndulos, entre otros; actividad que promovió el aprendizaje científico de los estudiantes que hacen vida en el recinto escolar. / Nota tomada parcialmente de la página: www.funvisis.gob.ve

Los jóvenes mostrando parte de la exposición . / Foto Prensa Funvisis

lunes, 18 de mayo de 2015

PROYECTO UE-CESAP / Prevenimos desastres planificando seguro


El Grupo Social CESAP, con el financiamiento de la Unión Europea, viene desarrollando, en 8 municipios del país, un proyecto con el lema Prevenimos Desastres Planificando Seguro y que lleva por título Gestión del Riesgo de Desastres, Fortalecimiento de Capacidades y Procesos de Planificación Estratégica Participativa para el Desarrollo Local Sostenible del Territorio.

Venezuela es escenario de eventos que pueden generar desastres. Se requieren acciones locales bien coordinadas para hacerle frente al riesgo.

La tragedia que enluta hoy a Nepal, país en donde el pasado 25 de abril ocurrió un terremoto de magnitud 7.8, nos muestra cuán importante es tomar en cuenta el riesgo de desastres en la planificación del territorio. El desastre ocurrido en dicho país dejó una enorme cifra de fallecidos y miles de personas sin hogar ni medios de subsistencia y mostró que en Nepal es un país muy vulnerable ante desastres.
Venezuela también es un país muy propenso a los desastres provenientes de eventos hidrometeorológicos y sísmicos lo que, aunado a su vulnerabilidad social, ambiental, económica e institucional, genera innumerables riesgos que pueden dar lugar a grandes desastres, sobre todo en las ciudades más pobladas.
Incluir la gestión del riesgo en los procesos de planificación del territorio, es una gran oportunidad para salvar vidas, evitar pérdidas humanas y materiales; la Ley de Gestión Integral de Riesgos Socionaturales y Tecnológicos, promulgada en enero de 2009, establece que se debe garantizar que las acciones propias de la ordenación del territorio y de la planificación del desarrollo, a todos los niveles de gestión, eviten potenciar o incrementar las condiciones de vulnerabilidad o de amenazas en el país.
Es por ello que el Grupo Social CESAP, con el financiamiento de la Unión Europea, viene desarrollando, en 8 municipios del país, un proyecto con el lema Prevenimos Desastres Planificando Seguro y que lleva por título Gestión del Riesgo de Desastres, Fortalecimiento de Capacidades y Procesos de Planificación Estratégica Participativa para el Desarrollo Local Sostenible del Territorio. Este proyecto da continuidad al apoyo que esta entidad brinda a las Organizaciones de la Sociedad Civil, en aras de una cooperación eficaz para el desarrollo.
El proyecto Prevenimos Desastres Planificando Seguro tiene por objetivos, la reducción de desastres en el ámbito local y el logro de una mayor Resiliencia ante eventos adversos, desarrollando una gestión prospectiva para evitar y prevenir la conformación del riesgo futuro. Los participantes en este proyecto son los funcionarios locales de los municipios Mario Briceño Iragorry (estado Aragua) Iribarren (estado Lara), Sucre (estado Sucre), San Francisco (estado Zulia) Valera (estado Trujillo) Guanta (estado Anzoátegui) Sucre (estado Miranda) y Libertador (estado Mérida). También participarán otros actores locales tales como organizaciones comunitarias, escuelas, hospitales y organizaciones e instituciones de Ayuda Humanitaria presentes en cada una de estas localidades.
A través talleres de capacitación que se realizarán en los temas de Planificación Participativa con enfoque de Gestión de Riesgos y Herramientas Prácticas de Gestión Territorial, Análisis de Vulnerabilidad-Riesgo, los funcionarios municipales y otros actores locales podrán tomar una mayor conciencia, acerca de la importancia de la gestión del riesgo de desastres y su incorporación en los procesos de planificación del territorio, y elaborarán Planes Participativos o Proyectos Territoriales Sostenibles que incluyan la gestión ambiental y mecanismos de mitigación y adaptación al cambio climático.
Asimismo, se promoverá la participación ciudadana en procesos de planificación del desarrollo local,  a través de las Redes Locales de Gestión de Riesgos y Mesas Técnicas, que vinculen a diversas instituciones y sectores diversos, con lo cual se posibilitará una mayor gobernabilidad e incidencia pública en planes de reducción de desastres y se facilitará el conocimiento y visibilización de Buenas Prácticas de reducción del riesgo de desastres existentes en los municipios.



Mérida es uno de los ocho estados que forma parte de la iniciativa: Prevenimos desastres planificando seguro

Mérida es parte del proyecto

En el estado Mérida el proyecto se desarrolla en el municipio Libertador (ciudad de Mérida) y lo ejecuta el Grupo Social CESAP, a través de su organización afiliada, la Asociación Civil Uniandes. Para obtener mayor información comunicarse por teléfonos (0274)262.14.38 (0274)262.22.60. El proyecto puede seguirse a través de las cuentas de twitter @CesapPreviene, @MeridaPreviene y @UEenvenezuela. 


ESPAÑA / Tecnología para ciudades a prueba de desastres





Desastres naturales como el sufrido en Nepal son inevitables. Terremotos, inundaciones o incendios son una realidad que forma parte de la naturaleza. Pero la capacidad de la sociedad para resistirlos y recuperarse de forma rápida depende en gran parte de disponer de unas infraestructuras tecnológicas robustas.
Para hacernos una idea del coste que representa para el planeta este tipo de desastres naturales, la ONU estimó pérdidas de unos 400 billones de dólares USA en 2011, frente a los 10 billones que supusieron en 1975. El riesgo de desastres en las ciudades ha aumentado a medida que ha ido creciendo su población y no se ha tenido en cuenta la vulnerabilidad de la ubicación de las mismas, a menudo en zonas inundables o áreas con riesgos geofísicos.

Para Pedro Crespo, director de Gestión de Emergencias   de la empresa española Indra “afrontar el problema exige dotar a las ciudades de sistemas de gestión de emergencias, disponer de infraestructuras tecnológicas capaces de resistir este tipo de desastres y contar con soluciones de alerta temprana y aviso a la población, entre otros”.
No solo hay que disponer de sistemas que nos ayuden a reaccionar ante el desastre en sí, también es necesario restablecer la actividad económica de forma rápida. "De ella depende buena parte de los servicios básicos que necesitan los ciudadanos y su fuente de ingresos", explicó Crespo.
En lo que se refiere a la gestión de la emergencia en sí, ciudades como Madrid son pioneras. La capital española puso en marcha tras la experiencia del 11-M un avanzado centro de gestión de emergencias, denominado CISEM, que monitoriza cualquier situación de riesgo y coordina la respuesta de policía, bomberos y equipos sanitarios.
El equipo de Seguridad de Indra lideró su implantación y Crespo explicó en Bruselas que el CISEM cuenta con un centro de respaldo redundante, diferentes tipos soluciones de comunicaciones (móvil, radio, TETRA, satélite), centros de control transportables y diferentes fórmulas para disponer de suministro de energía, todo con el objetivo de garantizar la continuidad del servicio ante cualquier tipo de incidencia. / Información editada a partir del sitio: www.teinteresa.es/



YA NOS PASÓ / El sismo más grande de la historia: Terremoto de Valdivia de 1960

 
Mayo de 1960: un mes de ingrata recordación para los chilenos.

El Megaterremoto de Valdivia de 1960, conocido también como el Gran Terremoto de Chile, fue un sismo ocurrido el domingo 22 de mayo de 1960 a las 3:11 de la tarde hora local.

Su epicentro se localizó en las cercanías de Lumaco, provincia de Malleco, Región de la Araucanía, y tuvo una magnitud de 9,5 MW, siendo así el más potente registrado en la historia de la humanidad.

Junto al evento principal, se produjo una serie de movimientos telúricos de importancia entre el 21 de mayo y el 6 de junio que afectó a gran parte del sur de Chile.

El sismo fue percibido en diferentes partes del planeta y produjo tanto un maremoto —que afectó a diversas localidades a lo largo del océano Pacífico, como Hawái y Japón— como la erupción del volcán Puyehue —que cubrió de cenizas el lago homónimo—.

Se estima que esta catástrofe natural costó la vida de entre 16.555 y 20.006 personas, y dejó damnificados a más de 2 millones.

Ya nos pasó… nos puede volver a pasar


lunes, 11 de mayo de 2015

ANÁLISIS / Desastres en la pantalla y en la realidad

El siguiente trabajo ha sido tomado por su actualidad y vigencia sobre un aspecto que corre paralelo, cual verdadera falla, junto al tema de la respuesta organizada ante los desastres ¿Contribuyen a crear consciencia o inmovilizan las películas sobre desastres que vemos en las pantallas del cine? Marcelo Stiletano, articulista del Diario La Nación,  revisa esta cuestión a la luz de dos estrenos cinematográficos anunciados para este año.

La película Everest se asoma en los cines este año, con una propuesta sobre los efectos de la altura.

Por: Marcelo Stiletano
mstiletano@lanacion.com.ar  

En la tarde del jueves 23 de abril, tres días después de haber sido consagrado como el "director internacional del año" en CinemaCon, la convención anual de los dueños de cines en Estados Unidos, el islandés Baltasar Kormákur vaticinó desde un salón de Las Vegas que su nueva película será "una gran y estremecedora aventura dramática con el tono íntimo de una producción independiente". Esas palabras sirvieron como presentación de Everest, cuyas imágenes se exhibieron allí, por primera vez, ante algunos de los nombres más poderosos de Hollywood.
Everest recupera en el cine una historia real de sobrecogedores ribetes narrada en un extraordinario libro, Mal de altura. Su autor, el periodista Jon Krakauer, fue uno de los sobrevivientes de la catastrófica expedición al Everest de mayo de 1996, en la que murieron 12 personas. El trágico hecho hizo que el mundo descubriera que el pico más alto del mundo se había convertido en un destino cada vez más masivo, casi turístico, y desató un debate que perdura hasta hoy: ¿tiene sentido que personas sin otra experiencia en la máxima exigencia de la alta montaña que el entusiasmo, se propongan llegar a la cima del Everest guiados por expertos sólo porque tienen dinero para pagarlo?
Krakauer comienza la novela con un espeluznante relato sobre lo que experimenta un organismo en la cima del mundo. "A 8848 metros, en la troposfera, me llegaba tan poco oxígeno al cerebro que mi capacidad mental era como la de un niño retrasado. En aquellas circunstancias, poca cosa podía sentir a excepción de frío y cansancio", escribe. No se trata de un simple triunfo deportivo. Es una cuestión de vida o muerte.
Quienes vieron el anticipo de Everest e imaginaron otro triunfo del cine de gran impacto, con el público entusiasmado por el dramatismo de la historia y la crítica atenta al trabajo de un realizador europeo de origen independiente junto a un elenco de confiables estrellas (Jake Gyllenhaal, Robin Wright, Josh Brolin, Jason Clarke, Keira Knightley), dejaron muy pronto de pensar en el espectáculo y empezaron a angustiarse con la realidad. La película se estrenará en la Argentina el 17 de septiembre.
Dos días después de la triunfal presentación de Kormákur, la tierra se movió en la puerta del Himalaya como nunca desde 1934. El terremoto de magnitud 7.9 que golpeó a Nepal el 25 de abril dejó un saldo todavía provisional de 8.413 muertos, 17.576 heridos, 260 desaparecidos y una estela de destrucción y dolor. Muchas de las víctimas fueron sorprendidas por aludes provocados por el estertor en las alturas del Everest mientras aguardaban en el campamento base el momento del ascenso.
Con la imagen constante de la desolación impresa en todas las pantallas, los mismos ejecutivos que horas antes aplaudían en Las Vegas se vieron forzados a armar reuniones urgentes en Hollywood con sus expertos en marketing. Había que hacer algo con la promoción de un nuevo jubileo del cine catástrofe. Las decisiones no se podían demorar ni un minuto. Faltaba bastante para septiembre, mes de estreno para Everest, pero un nuevo actor aparecía, ominoso, en un horizonte todavía más cercano. El próximo gran tanque de Hollywood es Terremoto: la falla de San Andrés (estreno en la Argentina, 28 de mayo), cuya trama se torna todavía más sensible tras la hecatombe de Nepal.
Quienes viven en California se miran todo el tiempo en ese espejo, eje de la aventura protagonizada por Dwayne Johnson, el máximo héroe actual del cine de acción en Hollywood. Hace años que esperan el Big One, un terremoto de poderío destructor al menos equivalente al ocurrido en Nepal. "Es inevitable que un temblor de ese tamaño nos golpee algún día. Puede ocurrir esta misma noche o dentro de 100 años", advirtió el geofísico David Oglesby, uno de los muchos especialistas consultados en los últimos días, cuando renació en California la necesidad de certezas en estas cuestiones.
Ni Warner postergará el estreno de Terremoto ni Universal hará lo propio con Everest. Los estudios mantuvieron las fechas originales, los posters y los trailers de ambas películas, pero modificarán algunas estrategias promocionales, procurando no afectar sensibilidades e incluyendo información sobre cómo ayudar ante una emergencia así.
De esta manera sigue inalterable una máxima histórica sellada a fuego en Hollywood y expresada por el escritor Wheeler Winton Dixon a The New York Times: "La gente va a ver cine catástrofe para probarse a sí misma que puede atravesar el peor daño posible y sentirse en algún punto inmortal". Eso explica también tanta autorreferencialidad: sólo hay catástrofe (y posible salida) en ciudades de Estados Unidos. Casi nunca en el resto del mundo.
Pero también desde el cine hay otra explicación, más cínica para algunos, más certera para otros, sobre esta actitud. La expresa Christopher Nolan a través de Michael Caine como Alfred, el mayordomo de Bruno Díaz, en Batman: el caballero de la noche. Frente al mal absoluto representado por el Guasón, dice: "Hay hombres que solamente quieren ver arder al mundo". / El texto original de esta nota fue publicado en: http://www.lanacion.com.ar/1791461-desastres-en-la-pantalla-y-en-la-realidad. / El autor Marcelo Stiletano escribe la sección Entrelíneas para el Diario La Nación, de Argentina.







La costa Oeste de los Estados Unidos se apresta a una nueva demolición en las pantallas cinematográficas.

Masoquismo frente a la pantalla

“Hay una ola de extraño masoquismo, extendida sobre todo en Los Angeles y protagonizado por gente que se regodea contemplando las ruinas de la capital mundial del entretenimiento, víctima de todo tipo de ataque. Por allí pasan todo el tiempo hordas de monstruos, zombies, alienígenas y toda clase de criaturas depredadoras (incluidos los terroristas), sin contar una multitud de huracanes, tornados, avalanchas, tsunamis y estallidos volcánicos. Devastadores en todo sentido, pero al fin y al cabo meros apéndices de la madre de todos los desastres: el terremoto”. / Marcelo Stiletano


Comunidad dedica simulacro a la memoria de Jaime Laffaille




En los espacios del Liceo Ezequiel Zamora llevan años trabajando el tema preventivo y este simulacro servirá para mejorar la respuesta. (Imagen tomada del portal http://ezequielzamoramerida.blogspot.com/p/blog-page.html)



El profesor Edgar Rivas, Coordinador Pedagógico de la Unidad Educativa Liceo Ezequiel Zamora, ubicada en el sector Cuenca del Chama de la ciudad de Mérida, informó que este miércoles 13 de mayo, a partir de las 11:00 de la mañana, se realizará una actividad que consiste en un Simulacro de Sismo, en el que participarán distintos entes.
“La invitación la hacemos en nombre de la Comunidad Educativa del Liceo Ezequiel Zamora. Este Simulacro está enmarcado en el Proyecto: Reforzando la capacidad de resiliencia frente a eventos de origen socionatural en el sector Los Periodistas”, explicó Rivas en una nota enviada a los medios.
La actividad es coordinada por el Comité de Ambiente y Salud Integral del Consejo Educativo del Liceo Ezequiel Zamora  y el Consejo Comunal Sector 169.
Para el efectivo desarrollo de la jornada, se tiene prevista la colaboración, apoyo y respaldo organizativo y logístico de Inpradem, la Zona Educativa N° 14,  la Dirección de Educación de Mérida, el Grupo de Rescate Santos Marquina, el Instituto Para la Conservación de la Cuenca del Lago de Maracaibo (Iclam) y Muku en Comunidad.
Los organizadores dedicarán este ejercicio a la memoria del profesor Jaime Laffaille, a manera de Homenaje Póstumo.  
Sobre la figura de Jaime Laffaille, el profesor Rivas comentó que se trató de “un distinguido científico, con una dilatada trayectoria profesional en materia de riesgos ante eventos socionaturales. Además, fue el precursor de la Fundación para la Prevención del Riesgo Sísmico del Estado Mérida (Fundapris), pionera en iniciativas nacionales y regionales en seguridad escolar y galardonada con mención especial en la edición 2003 del Premio Anual Sasakawa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU)”.
Además los organizadores, en función del homenaje a la memoria de Laffaille, destacaron como importante el hecho de que éste apreciado investigador “siempre estuvo comprometido y dispuesto a colaborar con las comunidades de El Arenal a sabiendas de los riesgos y la alta vulnerabilidad que presenta el sector”. /Adelfo Solarte /CNP:8965