domingo, 22 de marzo de 2015

Sendai ratifica: pasar del desastre hacia la comprensión del riesgos


Al parecer la gente tiene cierta idea, incluso clara, sobre los desastres. Ahora debe avanzarse en lograr la comprensión del riesgo como condición

Los especialistas reunidos en Sendai estiman que la aplicación del nuevo marco “requiere un fuerte compromiso y liderazgo político y será vital para el logro de futuros acuerdos sobre los objetivos de desarrollo sostenible”, en septiembre, “y el clima”, en diciembre en París.

Por: Ramesh Jaura
IPS

La Tercera Conferencia Mundial sobre la Reducción del Riesgo de Desastres concluyó el pasado 18  de marzo en Sendai, Japón, luego de que los representantes de 187 Estados miembros de la ONU acordaron un nuevo marco para reducir en los próximos 15 años la mortalidad y las pérdidas económicas producidas por este tipo de fenómenos.
Pero está por verse si la adopción del Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres representa una nueva era, en cumplimiento de las expectativas del secretario general de la ONU (Organización de las Naciones Unidas), Ban Ki-moon, cuando declaró en la jornada inaugural de la conferencia de alto nivel el día 14, que “la sostenibilidad comienza en Sendai”.
Margareta Wahlström, representante especial del secretario general de la ONU para la Reducción del Riesgo de Desastres y directora de la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres, hizo hincapié en que el marco acordado “abre un nuevo e importante capítulo en el desarrollo sostenible, ya que esboza objetivos claros y prioridades de acción que conducirán a una reducción sustancial de los riesgos de desastre y las pérdidas en vidas, medios de vida y la salud”.

Siete metas ¿Se alcanzarán?

Por cierto, el nuevo marco señala siete metas mundiales y cuatro prioridades para los próximos 15 años.
Las metas mundiales son la reducción sustancial de la mortalidad mundial producida por los desastres, del número de personas afectadas, de las pérdidas económicas en relación con el producto interno bruto mundial, de los daños a la infraestructura fundamental y la interrupción de los servicios básicos, incluidos los servicios de salud y educación, así como el aumento en el número de países con estrategias nacionales y locales para la reducción del riesgo de desastres para el año 2020.
También incluyen una mayor cooperación internacional y un mayor acceso a los sistemas de alerta temprana, así como más información y evaluaciones sobre el riesgo de desastres.

La agenda es compleja

A propósito del impacto internacional del tema discutido en Sendai, la Agencia IPS realizó una entrevista a Margareta Wahlström. De esa entrevista se reproducen acá algunos pasajes.

IPS: ¿Cree que esta conferencia aportará soluciones para reducir el riesgo de desastres?

MW: La conferencia y la experiencia colectiva tienen todas las soluciones. Ese no es nuestro problema… sino tener un argumento convincente para aplicar el conocimiento que ya tenemos. Tiene que ver con las personas, con la sociedad, con las empresas, etc. No hay que simplificar la agenda, porque es bastante compleja.
Si en verdad se quiere reducir los riesgos de forma sostenible, hay que mirar a muchos sectores diferentes, y no de forma individual, sino que deben trabajar juntos… ha habido un gran progreso en estos 10 años.
Uno de los umbrales críticos que hay que cruzar es pasar del desastre a la comprensión del riesgo. Creo que todos podemos entender el desastre superficialmente, pero no es eso lo que en verdad reducirá al riesgo en el futuro. Lo que lo reducirá… es si entendemos los riesgos, no solo un riesgo, sino varios riesgos actuando en conjunción para debilitar a la sociedad.

IPS: Una cuestión importante es la resiliencia o capacidad de recuperación. Los pobres y vulnerables siempre la han tenido, pero para fortalecerla hace falta dinero y tecnología. ¿Serán posibles gracias a esta conferencia?

MW: No solo debido a la conferencia. En todo caso, la conferencia plantea las prioridades, mejora la comprensión de la integración necesaria de la planificación… la experiencia histórica demuestra que la  piedra fundacional clave de la resiliencia es el desarrollo social y económico. La gente tiene que estar sana, bien educada, tener opciones, empleos. Con eso, por supuesto… vienen riesgos nuevos.
Creo que la tecnología ya está. El problema… es su disponibilidad, que puede ser un problema de dinero, pero también una cuestión de la capacidad sobre el uso de la tecnología. Lo cual, para muchos países y personas, es realmente un problema. Tenemos que mirarnos a nosotros mismos. La tecnología evoluciona más rápidamente que la capacidad de las personas para usarla. / Información a partir de www.ipsnoticias.net/ Editado por Kitty Stapp / Traducido por Álvaro Queiruga


Para Margareta Wahlström el problema es complejo así que nada se gana con simplificar demasiado la agenda.
  
Las nuevas prioridades
Las cuatro prioridades de acción discutidas como parte del  Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres son: una mejor comprensión del riesgo, una gestión fortalecida del riesgo con más inversión, una preparación más eficaz ante los desastres y la incorporación del principio de “reconstrucción mejorada” a la recuperación, la rehabilitación y la reconstrucción.


VENEZUELA / Por cuarta ocasión se realizará simulacro Caribe Wave/Lantex




Como en años anteriores, Venezuela se unirá a otras naciones del Caribe como participante en el ejercicio de simulacro de tsunami Caribe Wave/Lantex 15, que se realizará el próximo 25 de marzo de 2015, con el propósito de evaluar los planes de respuesta ante un tsunami regional, para aumentar la preparación ante estos eventos naturales y mejorar la coordinación y capacidad de respuesta en la región caribeña.

El Caribe Wave/Lantex 15 es un ejercicio que pondrá a prueba los procedimientos actuales del sistema de Alerta contra los tsunamis y ayuda a identificar las fortalezas y debilidades operativas en cada comunidad.

En Venezuela, el ejercicio de simulacro de tsunami se llevará a cabo bajo la coordinación de la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), ente adscrito al ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (Mppeuct); la Dirección Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres (Dnpcad) y el Viceministerio para la Gestión de Riesgo y Protección Civil del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz (Mpprijp); quienes han preparado un plan de acción conjunto, en el que las direcciones de protección civil de los estados y municipios participantes, con el apoyo de otras instituciones nacionales y la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (Fanb), desarrollarán diferentes actividades entre las que destacan la difusión de información pública, medidas de autoprotección, coordinación interinstitucional y desalojo de comunidades.


En esta oportunidad, el ejercicio simulará un terremoto de carácter tsunamigénico frente a la costa caribeña de Panamá a las 09:30 am (Hora Local de Venezuela) el 25 de marzo de 2015. / Prensa Funvisis.

domingo, 15 de marzo de 2015

SENDAI / Cambio climático acentúa el riesgo de desastre en países costeros

Después del tsunami que asoló el sudeste asiático a finales de 2004, un total de 168 países firmaron en 2005 el Marco de Acción de Hyogo, un plan internacional de 10 años para favorecer la resiliencia de las comunidades ante los riesgos de desastres naturales, y en Sendai deberá aprobarse una nueva declaración. La cita en esta ocasión se inició el pasado sábado 14 y se extenderá hasta el miércoles 18.

El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, se dirige a los presentes durante la instalación de la III Conferencia Mundial sobre Reducción de Riesgos

Reducir los riesgos de desastres favorece el desarrollo sostenible y apoya los avances de adaptación al cambio climático, sostuvo el pasado fin de semana el Secretario General de la ONU.
Ban Ki-moon participó en la inauguración de la Tercera Conferencia Mundial de Naciones Unidas sobre Reducción de Riesgos de Desastres que tiene lugar en la ciudad japonesa de Sendai con la concurrencia de representantes de más de 150 países.
El objetivo del cónclave es acordar un nuevo plan de acción y financiamiento para disminuir la vulnerabilidad y mitigar el impacto de los fenómenos naturales durante la próxima década. El pacto sustituirá el Marco de Hyogo, adoptado hace diez años.
Ban Ki-moon aseguró que ese plan salvó miles de vidas e instó a garantizar que el nuevo acuerdo continúe esa labor otorgando a los individuos y las comunidades los medios para lograrlo.
“Debemos ayudar sobre todo a la población más pobre y vulnerable. El cambio climático ha incrementado los riesgos para cientos de millones de personas, especialmente en los Estados insulares en desarrollo y en las áreas costeras. Los desastres colocan a la gente con discapacidades y a los ancianos en grave peligro. Nueve de cada diez tragedias debidas a esos siniestros ocurren en países de renta baja o media. Esos son los Estados que necesitan atención especial. Pero la reducción de riesgos de desastres nos favorece a todos y es cosa de todos”, puntualizó.
En este sentido, Ban recordó que los daños causados por los desastres naturales superan los 300.000 millones de dólares anuales y acotó que con una buena estrategia, ese dinero podría invertirse en desarrollo.
Afirmó que si se destinaran 6.000 millones al año a la reducción de riesgos, el ahorro para 2030 sería de 360.000 millones de dólares.
Finalmente, el titular de la ONU aseveró que la resiliencia no es cuestión de construir edificios resistentes sino de crear lazos firmes de solidaridad entre países y comunidades, y llamó a los participantes en la Conferencia a actuar con ese espíritu para lograr un mundo más seguro y próspero para todos. / Información tomada de la página Oficial de las Naciones Unidas.

Vanuatu en escena

 Un habitante de Vanuatu recoge escombros tras el paso del Ciclón Pam. Mientras en Japón los países debaten, el gobierno de Vanuatu declaró el estado de emergencia tras el paso del ciclón Pam. Por su ubicación, Vanuatu es particularmente sensible a los efectos del cambio climático.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que asiste al gobierno de Vanuatu en la respuesta al desastre causado por el paso del ciclón Pam, cuyos efectos devastadores aún son imprecisos. Pam, de categoría 5, azotó la capital del archipiélago, Port Vila, el viernes por la noche con vientos de hasta 320 kilómetros por hora. En las deliberaciones de la III Conferencia Mundial sobre Reducción de Riesgos quedó claro que los fenómenos hidrometerológicos suman casi 9 de cada 10 situaciones de desastres.

COLOMBIA / Luego del sismo quedó en claro que falló la comunicación

Un grupo de personas reunidas  en la calle luego del sismo del martes 10 de marzo en Colombia. La participación de los ciudadanos tras el sismo se volcó a las redes sociales. En algunos casos muchos mensajes creaban más angustias y zozobra, según advirtieron las autoridades.

Colombia tiene un sistema de prevención y atención de desastres cada vez más robusto, pero le falta mejorar sus comunicaciones. Así resume la situación en este campo Carlos Iván Márquez, director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), quien lideró la respuesta al sismo del pasado martes, que sacudió a 17 departamentos de Colombia.
Márquez destaca la creación de la Ungrd, que hizo que el manejo de las amenazas naturales sea responsabilidad de un organismo de carácter nacional (que le reporta directamente a la Presidencia de la República) y no de una pequeña oficina del Ministerio del Interior.
“Eso nos ha empoderado, porque podemos organizar con eficacia los consejos municipales y departamentales de gestión del riesgo y el trabajo de la Cruz Roja, la Defensa Civil, la Policía y el Ejército, que lideran la asistencia. Eso ha sido clave para ganar en coordinación”, dice el funcionario.
Este nuevo enfoque comenzó a tomar forma tras las inundaciones del 2010 y del 2011 –por la influencia de La Niña–, uno de los peores desastres naturales de la historia de Colombia, que dejó pérdidas por casi 11 billones de pesos y 4 millones de damnificados.
Márquez reconoce que una de las debilidades es la limitación de las comunicaciones, que no cubren todo el país y se saturan con facilidad. A esto se suma la creencia de muchos de que la prevención y la atención son responsabilidad del Estado.
Está demostrado que gran parte del éxito de la respuesta a un evento de gravedad radica en la participación de la comunidad. En ese sentido, las redes sociales son una gran herramienta de comunicación. Sin embargo, se usan con ligereza. “El martes, muchos tuiteros y usuarios de Facebook usaron la red para crear pánico. Sin fundamento, decían que habría réplicas, que temblaría otra vez, cuando ni la tecnología más avanzada puede predecir un terremoto. Eso es condenable y sería castigado de manera ejemplar en países desarrollados”, denuncia el funcionario.

Pese a este uso inadecuado, plataformas como Facebook y Twitter resultaron óptimas para enviar reportes a familiares y amigos, en reemplazo de las llamadas telefónicas o vía celular, que colapsaron después del sismo. / Información tomada a partir de www.eltiempo.com

Acceso a la información oficial que se genera en Sendai



Para seguir en detalles la información oficial que se genera en el contexto de la Tercera Conferencia Mundial para la Reducción de Riesgos, que se celebra desde el 14 de marzo en Sendai, Japón, los interesados pueden acceder a los siguientes enlaces:


http://www.wcdrr.org                            http://www.unisdr.org

miércoles, 11 de marzo de 2015

RUMBO A SENDAI / Casi 9 de cada 10 desastres están vinculados a fenómenos climáticos


También los desastres en la última década (2005-1015) se cobraron la vida de 700 mil personas en todo el mundo. Eso da una media de 70 mil personas fallecidas por año por estas razones y más específicamente 190 por día. Es como si cada día desde hace 10 años, se estrellará un avión con 200 personas a bordo. La mayor letalidad la siguen teniendo los terremotos.  La UNO se apresta en una semana a instalar una nueva cumbre sobre el tema de la reducción de riesgos de desastres, en Sendai, Japón.


Una vista de los efectos del terremoto del Aquila, en Italia. Los terremotos aportaron 7 de cada 10 fallecidos en la última década.


Los desastres derivados de los fenómenos naturales en su interacción con condiciones de vulnerabilidad – sobre todo en las zonas urbanas – ocurridos durante los últimos 10 años, estuvieron relacionados en su mayoría con el clima (un 87%) según estadísticas que maneja la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (Unisdr, por sus siglas en inglés).
Los eventos de tipo natural no constituyen desastres o incluso amenaza en sí mismos, pero son desencadenantes de situaciones de destrucción y calamidad, cuando se presentan en zonas en las cuales las condiciones de vida son inseguras.
La Unisdr es una entidad perteneciente a la Organización de Naciones Unidas (ONU) estima que la mayoría de los fenómenos devenidos en desastres, como terremotos, inundaciones, sequías, tornados, contaminación,  mataron a unas 70 mil personas, afectaron a unos mil 700 millones de personas y causaron pérdidas económicas de cerca de 1.4 billones de dólares (unos 1.3 billones de euros).
La Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres ofreció esos impactantes datos el pasado fin de semana, pocos días antes de que se celebre la III Conferencia Mundial de la ONU sobre la Reducción del Riesgo de Desastres, que se escenificará en la ciudad de Sendai (Japón) del 14 al 18 de marzo.

A revisar el marco

En 2005, un total de 168 países firmaron el Marco de Acción de Hyogo, un plan internacional de 10 años para favorecer la resiliencia de las comunidades ante los riesgos de desastres. Diez años después en Sendai deberá aprobarse una nueva declaración en este sentido.
La jefa de la Unisdr, Margareta Walström, señaló que “ahora tenemos 10 años de experiencia en la aplicación del Marco de Acción de Hyogo, que ha guiado los esfuerzos globales para reducir el riesgo de desastres desde el tsunami del Océano Índico en 2004”.
A pesar de los avances en la gestión de los desastres, tanto de tipo socionatural como aquellos producidos directamente por la acción del hombre (llamados desastres antrópicos o tecnológicos) entre 2005 y 2014, Waltström consideró “preocupante” que durante este tiempo unas 700 mil personas hayan muerto, alrededor de mil 700 millones hayan visto alteradas sus vidas y las pérdidas económicas asciendan a unos 1.3 millones de euros.
Walström subrayó que el 70 por ciento de las muertes son causadas por terremotos y que los desastres relacionados con el clima representan ahora el 87% del total, lo que “contribuye enormemente a las pérdidas económicas y al desplazamiento de la población a corto y largo plazo”. 






La ciudad de Sendai será sede de la conferencia de la ONU para la gestión de riesgos de desastres. Esta imagen muestra como el tsunami de 2011 afectó al aeropuerto de esa urbe.



¿Qué se busca en Sendai?

La Conferencia Mundial de Sendai tiene previsto aprobar una importante revisión del Marco de Acción de Hyogo que guiará los esfuerzos de gestión del riesgo de desastres en los próximos 10 a 15 años, dependiendo de los plazos que se aprueben.

Ese acuerdo sobre la reducción del riesgo de desastres es uno de los tres que se pondrán en marcha este año en el marco de la agenda global de desarrollo posterior a 2015, auspiciada por la ONU. Los otros son los objetivos de desarrollo sostenible (en septiembre) y un nuevo acuerdo sobre cambio climático (diciembre).

Material tomado de la página: www.teinteresa.es

YA NOS PASÓ / Cariaco es el recordatorio para buscar escuelas seguras





Porque así lo ha querido nuestra condición geológica, la última clase a la cual los venezolanos hemos asistido, frente a frente, ante  un terremoto destructor, la tuvimos el día 9 de julio del año 1997 en la población de Cariaco, el estado Sucre, en el oriente de Venezuela.

Ese día 9 de julio, a las 3:25 de la tarde, se produjo un sismo de magnitud 6,8 que fue bautizado como el  “Terremoto de Cariaco”  debido a los devastadores efectos que el evento tuvo sobre esa población sucrense.

Según los reportes de las autoridades, una vez contabilizados los fallecidos y visto el alcance de la tragedia, más de 70 personas perdieron la vida, además hubo cientos de heridos de gravedad y varias estructuras colapsadas.

Lo más desolador de este terremoto fueron sus efectos sobre las estructuras educativas ya que dos escuelas sucumbieron, hecho que trajo luto a las aulas. Destrucción y muerte. Lo peor de los sismos.


Ya nos pasó… nos puede volver a pasar