miércoles, 20 de enero de 2016

COMUNICACIÓN / Klaudia Laffaille crea blog para el debate ciudadano de la gestión de riesgos


Una vista del portal de Klaudia, en el que propone lecturas sencillas sobre temas vinculados a la gestión de riesgos. 

El apellido Laffaille, en Mérida, está asociado a pasión por la sismicidad, en tanto área para la investigación científica. Pero también, es una palabra que denota interés por la divulgación, por el compartir información, por llevar el conocimiento a la gente común, la que, al fin de cuentas, es quien más  necesita las orientaciones.

Lo anterior lo decimos por el trabajo, casi apostólico, desempeñado durante décadas por el recordado Jaime Laffaille (fundador de la Fundación para la Prevención del Riesgo Sísmico, Fundapris), un sismólogo preocupado no sólo por entender sino por compartir lo que entendía. De Jaime quedaron los recordados Notisismos, especie de partes informativos escritos cuando la ocasión lo ameritaba y como vehículo para echar el cuento de nuestra muy nutrida historia sísmica.

En esa línea de preocupación por la difusión, la arquitecta Klaudia Laffaille, hija de Jaime, nos invita a conversar sobre los temas que involucran no sólo el hecho sísmicos sino también aquellos relacionados con el riesgos en general, como área que nos permita comprender la naturaleza de los desastres.

Klaudia pone a disposición de la gente no especializada en el tema el blog: http://riesgossocionaturalesparaciudadanos.blogspot.com/ que es un espacio recién nacido, pero inspirado en la certeza de que la información debe traducirse, digerirse y construirse para que la gente se apropie del conocimiento. La idea es que como ciudadanos tengamos una noción clara del qué hacer ante nuestro entorno natural, un qué hacer que pasa necesariamente por la consciencia que brinda la información oportuna.

Les invitamos, pues, a visitar el blog de Klaudia Laffaille, anotado desde ya en los espacios que suman esfuerzos para hacer de la gestión del riesgo un tema cotidiano en la vida de los ciudadanos.

Sobre la autora del blog

Klaudia Laffaille es  arquitecto graduda en 2002 con la tesis "Lineamientos Espaciales Urbanos para Disminuir la Vulnerabilidad Sísmica en Áreas Destinadas para Nuevos Desarrollos" Mención Publicación. En 2005 es titulada por la ULA Magister Cientiae en Modelado y Simulación de Sistemas con la tesis "gSpaces, Meta-modelo para Simular Desalojos de Espacios Arquitectónicos y Urbanos basado en GALATEA" Mención publicación. 

Actualmente, es profesora en la categoría Asistente de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de los Andes, directora del Centro de Investigaciones de la Vivienda y el Habitat (CIVHA) de la Facultad de Arquitectura y Diseño y forma parte de la junta directiva del Centro de Investigación en Gestión Integral de Riesgos CIGIR y de la Fundación para la Prevención de los Riesgos Sísmicos FUNDAPRIS, entre otras responsabilidades


Funvisis realizará inventario nacional de planteles educativos en situación de riesgo

En el inventario se tomará nota de cuánta atención prestan las instituciones educativas a los ejercicios o simulacros.

La Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis), ante adscrito al Ministerio del Poder Popular para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología (Mppeuct), durante una presentación titulada “Diseño y aplicación de Sistemas de Información Geográfica (SIG) para determinar un Inventario Nacional de los Planteles Educativos en situación de riesgo, control de planes de emergencia y simulacros en caso de sismos”, anunció que elaborará y publicará un inventario nacional de planteles educativos en situación de riesgo.

El Centro de Documentación e Información (Cedi), en conjunto con la Unidad de Geomática de Funvisis, realizará un inventario de los centros educativos visitados por los instructores del Aula Sísmica “Madeleilis Guzmán”, que permitirá determinar los niveles de riesgo internos y externos, verificar si cuentan con planes de emergencia y evidencias de simulacros, permitiendo así la elaboración de una base de datos geográfica, con el fin de diseñar un mapa temático que detalle los niveles de preparación y riesgo del colegio visitado.
Para leer la nota completa, vaya directamente a la página de Funvisis AQUÍ

lunes, 14 de diciembre de 2015

DE PÚBLICO INTERÉS / Diez falsos datos sobre los sismos en Mérida


Esta imagen muestra las zonas de mayor actividad sísmica de Venezuela. Destaca el estado Sucre.

En medio de tantos temblores, nada mejor para los merideños que poner en claro cuáles asuntos son puro cuento. Es decir, se cuelan tantos mitos, especulaciones y mentiras que a veces no sabemos si creer o no. Con la ayuda de los recientes datos aportados en distintas conferencias, charlas y conversatorios ofrecidos por los profesores José Choy, Martín Rengifo y Raúl Estévez, todos sismólogos del Laboratorio de Geofísica de la Universidad de Los Andes, vamos a ayudar a poner un poco de orden en la información sobre Mérida y, en general, sobre los terremotos. 

Adelfo Solarte

1.- Mérida es la región más sísmica de Venezuela: FALSO
 Mérida no es el estado más sísmico. En Venezuela la zona más sísmica es el estado Sucre y, luego,  el norte de los estados Monagas y Anzoátegui. Mérida posee el mismo potencial sísmico de, por ejemplo, estados como Lara, Táchira y Miranda.

2.- Ahora ocurren en Mérida más temblores que antes: FALSO
 Los sismos son tan frecuentes ahora como hace siglos. La percepción de que ahora ocurren más temblores se debe, en parte, a que los medios de comunicación son más eficientes y nos informan de inmediato cuando ocurren estos eventos.

3.- Sí se pueden predecir los terremotos con exactitud: FALSO
Todavía los científicos no pueden predecir cuándo ocurrirá un terremoto. Si bien la sismología trabaja para encontrar indicios fiables que anuncien un terremoto, aún no hay posibilidades de anticiparse a un evento telúrico.

4.- Mucho calor, humedad alta y aire estancado
son presagios seguros de terremotos: FALSO
 Volvemos con el asunto de la predicción. No hay relación directa entre el estado del tiempo y los terremotos. Éstos ocurren lo mismo en zonas secas y desérticas, como en las regiones polares, en invierno o en verano, con o sin vientos.

5.- Siempre durante un terremoto, la tierra se abre y se “traga” los edificios: FALSO
 Estas ideas exageradas provienen probablemente de las películas de cine y televisión que quieren impresionar al espectador. Lo que sí pueden formarse son grietas producto de derrumbes, licuación o asentamientos de los terrenos, pero sólo en grandes terremotos.

6.- Es mejor que haya muchos temblores pequeños porque así se libera energía: FALSO
En verdad, proporcionalmente, la energía liberada en pequeños sismos no ayuda a evitar o bajar la posibilidad de un terremoto. O lo que es lo mismo: muchos “temblorcitos” no equivalen a uno grande.

7.- Los terremotos son castigos de Dios: FALSO
 Ahora, hasta los propios los sacerdotes llegan a comprender que los terremotos no son acciones crueles de un poder divino, sino expresiones propias de la dinámica geológica del planeta.

8.- Los terremotos son acciones vengativas de la naturaleza contra el hombre: FALSO
Tampoco es cierto que la Tierra, como planeta, haya escogido los terremotos como un acto para sacudirse de encima a los incómodos humanos. Millones de años antes de que el hombre existiera, había terremotos. Los hubo y los habrá.
  
9.- Un edificio bajo es más seguro que uno con muchos pisos: FALSO
Evidentemente la altura de las edificaciones influye en su comportamiento. Pero variables como el diseño, el tipo de suelo, magnitud del sismo, profundidad, dirección de ondas, aceleración, entre otros factores, pueden hacer que a veces un edificio alto se comporte mejor que uno bajo.

10.-Es imposible sobrevivir a un sismo fuerte: FALSO
 Gracias a la mejoras de los materiales constructivos, a las normas sísmicas y técnicas de preparación, es posible sobrevivir a un terremoto. En varios países (Japón, Chile, México, Estados Unidos, entre otros) hay ejemplos documentados de terremotos que no causaron mayores estragos o en los que mucha gente expuesta pudo salir con vida.


Mérida está expuesta a una dinámica sísmica que debe ser comprendida por sus habitantes, so pena de malintepretar o especular sobre lo que ocurre.


Los simulacros ¿sirven o no?

Con el tema de los simulacros (es decir, prácticas donde se dramatiza un escenario simulado de terremoto para saber cómo actuar nos toque enfrentarlo en la vida real) también existen dudas. Básicamente algunos consideran un fastidio efectuar un simulacro o, simplemente, no lo aplican.  Pese a esta posición, está comprobado que las técnicas de simulacro, prepara no sólo sicológicamente al individuo, inspirándole confianza, sino que le aporta herramientas de comportamiento que en un momento de desastre pueden contribuir en mucho a evitar muertes.

FUE NOTICIA ESTA SEMANA



MÉRIDA

Sacerdotes recibieron
orientaciones ante sismos

Monseñor Baltazar Porras se dirige al grupo de sacerdotes durante un encuentro de fin de año. Allí se aprovechó el cónclave para pasar revista a la situación sísmica.

Alejandro Liñayo y Raúl Estévez fueron ponentes en este encuentro con el clero. Se buscó  ilustrar la necesidad de integrar el aporte de la iglesia hacia el tema de los riesgos.

Gracias al interés y gestiones del Arzobispo Metropolitano de Mérida, Monseñor Baltazar Porras, el pasado jueves se concretó el encuentro entre algunos especialistas y estudiosos de la gestión del riesgo ante desastres, y un grupo de más de 60 sacerdotes, provenientes de las más diversas poblaciones del estado Mérida.

La actividad se cumplió durante el llamado Encuentro Sacerdotal, efectuado a las afueras de Ejido, acto presidido por Monseñor Porras y su cuerpo de coordinadores de la Arquidiócesis.

La charla se centró en dar una explicación resumida y clara sobre el porqué ocurre el actual episodio sísmico, qué se puede esperar de estos eventos, qué rol les toca asumir a los sacerdotes y a la iglesia como institución y cuál es el papel de guías y comunicadores que deberían ejercer los responsables de las parroquias merideñas.

Raúl Estévez, del Laboratorio de Geofísica de la ULA; Alejandro Liñayo, del Centro de Investigación en Gestión Integral de Riesgos (CIGIR) y Adelfo Solarte, Coordinador General de Comunicadores por la Gestión del Riesgos (ComRies), fueron los encargados de facilitar los conocimientos y aclarar dudas con los miembros de la iglesia.

Para el Arzobispo Metropolitano de Mérida este encuentro fue muy útil, dado el peso institucional que tiene la iglesia merideña y la gran responsabilidad de los sacerdotes como guías espirituales de la población pero también coparticipes en la orientación ante circunstancias como las que actualmente vivimos con los sismos. /CNP: 8965



MÉRIDA

Klaudia Laffaille: debemos
ocuparnos de la vulnerabilidad


El conversatorio abordó no sólo las causas de la actual tormenta sísmica sino que también apuntó a develar posibles consecuencias.

Recientemente, en el auditorio César Rengifo, de la Universidad de Los Andes, se desarrolló una charla conversatorio acerca de la tormenta sísmica por la que está atravesando actualmente el estado Mérida.

Klaudia Laffaille, arquitecta y miembro de la Fundación para la Prevención del Riesgo Sísmico dijo en esa actividad que los merideños ya “tenemos idea y conocemos las características de los sismos ocurridos, pero no nos estamos ocupando en ser menos vulnerable”.

Considera la también profesora de la ULA que la intención con estos encuentros “es que en la colectividad se comiencen a tomar acciones para un comportamiento más adecuado”.

Por ejemplo, dijo Laffaille que uno de los aspectos que cada persona debe tener claro, es cuáles son las zonas seguras a las que debe dirigirse en caso de una eventualidad, ya sea en sus sitios de trabajo u hogar.

Señaló también que en Mérida existen zonas que son de gran vulnerabilidad, además hay edificaciones cuya construcción data de los años 1800 y 1900, por lo que las personas que allí habitan deben comprender que esas edificaciones podrían colapsar ante un evento. / Con información a partir de la nota de Prensa ULA.




lunes, 7 de diciembre de 2015

CUMPLE UN MES / Tormenta Sísmica de Mérida se mantiene activa

El gráfico muestra la actividad sísmica venezolana durante el pasado mes de noviembre de 2015. Con 243 eventos registrados,  superiores  a magnitud  2.5, fue sin duda uno de los meses de mayor incidencia telúrica de las últimas décadas. Casi un  92% de los sismos mostrados ocurrieron en suelo merideño. / Fuente: Funvisis

No se ha apagado.  Como para que los andinos, y merideños en especial, no se olvidaran del canto telúrico que se registra bajo sus pies, este lunes 7 de diciembre volvió a temblar. La magnitud fue modesta, un 3.4, pero lo suficiente notoria para advertir  que la llamada tormenta sísmica no tiene una fecha establecida para dejar en calma ese pedazo de suelo equidistante entre Mérida y El Vigía.

Los registros que en tiempo real llevan los técnicos de Funvisis  hablan de un noviembre con un protagonismo telúrico merideño sin rivales.  Sólo el aún más sísmico estado Sucre mostró una actividad que durante los dos últimos días de noviembre logró que la gente moviera los ojos del mapa de Mérida hacia el oriente venezolano.

Pero diciembre ha reconfirmado que la llamada Tormenta Sísmica de Mérida sigue activa.Tal vez muy activa.

Las mediciones hablan: 20 de los 23 sismos registrados por Funvisis durante la primera semana de diciembre (del 1ro al 7 de diciembre) corresponden al estado Mérida y se ubican en las inmediaciones del municipio Sucre, siempre cerca de la población de Lagunillas,  comunidad que para los expertos dio nombre a los dos sismos de magnitud 5.1 que estremecieron la geografía merideña el 7 y el 22 de noviembre, respectivamente.

Durante noviembre, a la par de los sismos, ha habido, ya sobre la tierra, otro concierto: esta vez el de los expertos quienes invitados por entes de gobierno, centros educativos, gremios y distintas organizaciones e instituciones, han intentado aclarar lo que ocurre con el actual episodio sísmico y sus repercusiones.

Lo más destacado (y en ello concuerdan especialista como José Choy yRaúl Estévez) es que la gran actividad sísmica que se registra no es un hecho novedoso en suelo merideño (ha habido otras en el pasado). También los sismólogos han dejado en  claro que no existe una relación exacta, digamos matemática, entre un período de tormenta sísmica y el advenimiento de un terremoto. Dicho esto, siempre subrayan que dada la probabilística sísmica, las llamadas anomalías, como la que acontece en este momento, deben ser monitoreadas y seguidas muy de cerca, ya que siempre queda la posibilidad, debido en este caso al historial telúrico de la región, que pueda sobrevenir un sismo de mayor magnitud a lo que hasta ahora nos ha mostrado la falla de Boconó, responsable de la inquietud del suelo.

Nadie sabe cuándo terminará la tormenta sísmica. Pareciera que en principio sería un asunto de semanas, un evento confinado a noviembre. Pero esta actividad sísmica ha tenido, por decirlo de alguna manera, su “personalidad”, distinta a las anteriores.  Y eso llama la atención de los científicos. Tanto que el olor de diciembre y la Navidad no los hará apartar la mirada de lo que ocurre cerca de Lagunillas. La tierra decidirá cuándo dar un bostezo y volverse a dormir.




La tormenta sísmica de Mérida sigue activa: incluso este siete de diciembre se registró un nuevo temblor magnitud 3.4, tal como muestra la ficha técnica de Funvisis.



PREVENIMOS DESASTRES / Proyecto Cesap-UE cumplió su segundo taller de réplica



Los participantes mostrando orgullosos sus acreditaciones.


El Grupo Social CESAP, con el apoyo financiero de la Unión Europea, viene desarrollando en 8 municipios del país  un proyecto con el lema Prevenimos Desastres Planificando Seguro y que lleva por título completo: Gestión del Riesgo de Desastres, Fortalecimiento de Capacidades y Procesos de Planificación Estratégica Participativa  para el Desarrollo Local Sostenible del Territorio.
Esta importante iniciativa, inédita en Venezuela,   busca la reducción de desastres en el ámbito local y el logro de una mayor Resiliencia ante eventos adversos, desarrollando una gestión prospectiva para evitar y prevenir la conformación del riesgo futuro.

En el caso de Mérida, el proyecto se apoya en la Asociación Civil Uniandes y en el respaldo institucional que brinda la Alcaldía del Municipio Libertador, ente de gobierno que ha puesto a varios de sus funcionarios a formar parte del proceso de formación y acción que implica la iniciativa.

Precisamente como parte de las acciones de capacitación, el pasado viernes 27 de noviembre, en la sede de Uniandes y durante todo el día, se cumplió con el segundo taller de réplica, actividad que lleva ese nombre porque reproduce (replica) los conocimientos y herramientas que habían sido impartidos a un grupo base de funcionarios de la Alcaldía de Mérida, en el II Taller Nacional del proyecto.

La actividad, en la que tomaron parte más de 20 participantes, se desarrolló sin contratiempos y en la misma varios ponentes explicaron, sobre todo, herramientas para determinar el riesgo de determinados espacios urbanos.

Vale recordar que Prevenimos Desastres Planificando Seguro es un proyecto nacional, y en el mismo participan los municipios Mario Briceño Iragorry (estado Aragua) Iribarren (estado Lara), Sucre (estado Sucre), San Francisco (estado Zulia) Valera (estado Trujillo) Guanta (estado Anzoátegui) Sucre (estado Miranda) y Libertador (estado Mérida). /AS CNP: 8965




Uniandes fue el espacio en el que más de 20 participantes prosiguieron su proceso de formación en temas vinculados a la gestión de riesgos.

ENCUENTRO / La Iglesia asume su rol ante el riesgo sísmico

La iglesia merideña administra más de 700 templos, muchos de gran valor patrimonial. Este es un elemento determinante a la hora de acciones en escenarios sísmicos.

Ante la intensa actividad sísmica que se viene manifestando en Mérida, desde hace un mes exacto, las principales instituciones han buscado la forma de canalizar su participación con respecto a este escenario de riesgo. La iglesia, que mueve decenas de miles de creyentes en sus templos y es una gran comunicadora como institución, también se ha integrado a esta inquietud en la que la preocupación está dando paso a la acción.

Adelfo Solarte
adelfo.solarte@gmail.com


Varios aspectos se suman para hacer que el rol de la Iglesia, como institución, sea crucial en cuanto a fijar posición ante el impacto de los riesgos de desastres y de manera concreta, en este momento particular, en función del riesgo sísmico.
Para empezar, en Mérida la Iglesia es una institución fundamental, histórica y determinante en las relaciones sociales y en la definición de lo que pudiéramos llamar la personalidad social del merideño. Es una institución que configura de forma sustancial el hecho cultural de la región andina.
Esa presencia se traduce, ya de forma tangible, en la administración de alrededor de 750 templos repartidos en toda la geografía merideña, muchos de ellos verdaderas referencias arquitectónicas, históricas y patrimoniales. Se debe destacar que estas estructuras han sido históricamente afectadas, dado su diseño y otras variables  constructivas, por sismos de regular intensidad y por supuesto por los terremotos históricos de 1673-74, 1812, 1894, entre los más destacados.
Para todos los merideños ha sido referencial, como imagen icónica, la estructura de la torre de la iglesia de Chiguará, parcialmente dañada por el reciente sismo magnitud 5.1, del 7 de noviembre de este año.
Pero también la Iglesia, como institución, hace frente a una gran responsabilidad debido a que esos templos, y todos los espacios en los cuales la iglesia desarrolla su actividad religiosa y espiritual, frecuentemente se llenan de feligreses. Son cientos y en algunos momentos miles las personas que buscan cobijo espiritual en los espacios de la iglesia católica.
Ante esta realidad, el principal vocero de la iglesia en Mérida, Monseñor Baltazar Porras Cardozo, Arzobispo Metropolitano de Mérida, abrió las puertas del Palacio Arzobispal a un grupo de especialistas en gestión del riesgo, con la idea no sólo de orientar la participación de la arquidiócesis en estos momentos de intensa sismicidad, sino también en definir los aportes que pueden lograrse usando el potente musculo social de la iglesia.

Radiografía útil

El encuentro en el que Monseñor Baltazar Porras fungió de anfitrión, se efectuó en uno de los salones de reuniones del Palacio Arzobispal. Monseñor se hizo acompañar por los presbíteros Carlos Zambrano, Reinaldo Muñoz y el popular Padre Luis Enrique “Kike”. También se encontraba presente la investigadora Ana Hilda Duque, Directora del Archivo Arquidiócesano, experta en temas históricos vinculados a la iglesia.
Junto a ellos estuvieron como contraparte en el campo de la gestión de riesgos el físico Raúl Estévez, destacado sismólogo; el ingeniero Alejandro Liñayo, presidente del Centro de Investigación en Gestión Integral del Riesgo (Cigir), el ingeniero Pedro José Montilla, del Grupo de Investigación Sísmica de la Facultad de Ingeniería de la ULA, el ex rector de la ULA Genry Vargas y el periodista  Adelfo Solarte, coordinador general de la organización Comunicadores por la Gestión del Riesgo (ComRies).
En este encuentro destacó una resumida pero completa explicación de las características sísmicas de Mérida y una aproximación al actual escenario sísmico, aportada por el profesor Estévez.
Por su parte Alejandro Liñayo expuso algunas recomendaciones que desde su óptica pudiera asumir la iglesia, enfocadas algunas hacia medidas de prevención y mitigación entre las que destacan la de tomar muy en cuenta los elementos no estructurales ubicados en el interior de los templos para fijarlos con procedimientos sencillos que eviten que los mismos puedan caer sobre las personas. En otros casos se trata de acciones de respuesta, de acción ante un posible evento sísmico de gran magnitud y sus ulteriores consecuencias.
El ingeniero Pedro José Montilla mencionó que existen estudios que orientan sobre las condiciones estructurales de varios templos merideños, investigación que pudiera guiar acciones específicas de intervención en aquellos espacios más comprometidos ante un futuro terremoto.

Espíritu y acción

Monseñor Porras y el cuerpo de sacerdotes que lo acompañó en el encuentro, escucharon con suma atención las explicaciones, expectativas y recomendaciones de los especialistas. Agradeció la reunión y dejó abiertas las puertas para futuros encuentros.
De forma específica, Monseñor Porras, quien también es geógrafo e historiador y además presidente de Cáritas de Venezuela (una organización con  mucha trayectoria en el campo de la organización y respuesta ante desastres) aceptó revisar la información relativa al estado físico de los templos merideños, incluso se propuso la aplicación de alguna herramienta que permitiera hacer un diagnóstico inicial de posibles daños o debilidades estructurales.
También anunció la realización, durante la segunda semana de diciembre, de un nuevo encuentro con el clero, de tal forma de insistir en la integración de la iglesia y sus hombres y mujeres, a las iniciativas por mejorar las condiciones de Mérida ante escenarios de riesgos.


Una vista de la importante reunión encabezada por Monseñor Baltazar Porras Cardozo.

Atentos, los miembros del clero escucharon algunas recomendaciones de los especialistas.


Pastores y comunicadores

De los temas que fueron tratados y reiterados durante el encuentro entre Monseñor Baltazar Porras, como Arzobispo Metropolitano de Mérida, y el conjunto de especialistas en el área sísmica y de gestión de riesgos, resaltó el rol comunicacional de la iglesia, ya que los sacerdotes, ante su feligresía, no sólo cumplen una función espiritual, de guías, sino que ante la posibilidad de dirigirse frecuentemente a grandes auditorios, pueden contribuir a aportar información de calidad en temas como la sismicidad y sus consecuencias. Pueden ayudar a recordar las condiciones geológicas de Mérida e incluso a instruir de forma general sobre qué hacer en caso de presentarse un sismo de mayor magnitud en suelo merideño.